Acné

El inicio del otoño es una época en la que suelen desencadenarse brotes de acné. Existen varias causas. La primera es que al disminuir la exposición de la piel al sol, esta se adelgaza; la capa córnea se hace más fina y la pápulas y pústulas de acné se hacen más patentes. El inicio de las actividades cotidianas provoca épocas de más estrés, que repercute de modo negativo en el acné y además, el propionibactium acnés prolifera de nuevo en ambientes menos cálidos.

El tratamiento del acné variará según la persona, la edad y su localización. Los tratamientos pueden ser solo tópicos (usando los productos de higiene facial adecuados u otros productos específicos), con antibióticos por vía oral y también con isotretinoina.

Sin duda la aparición de la isotretinoína supuso un grandísimo avance en el tratamiento del acné. Es un tratamiento de elección en aquellos acnés de moderados a graves pero es el dermatólogo el que debe decidir, en función de una serie de parámetros del paciente, si el tratamiento es adecuado para esa persona y poner la pauta correcta.

El tema de la influencia de la alimentación en el acné es un tema controvertido dentro de la medicina, lo que sí sabemos es que es una enfermedad inflamatoria y dependiendo de la comida que elijamos, podemos crear inflamación en nuestro organismo. Si tomamos alimentos con carga glucémica elevada, como los azúcares refinados, harinas refinadas, etc, vamos a provocar un estado inflamatorio en nuestro organismo, que sin duda va a ayudar a producir y a mantener el acné en nuestra piel. La carga glucémica es la cantidad de insulina que produce una comida, generalmente por el consumo de carbohidratos, por eso es aconsejable elegir hidratos de carbono de los que se encuentran en legumbres, frutas y verduras. Una alimentación con una carga glucémica adecuada ayudará a que no se generen procesos inflamatorios, entre los que se incluye el acné.

Los cuidados básicos dermatológicos de la piel que tienen que hacer en casa son una buena higiene dos veces al día con productos adecuados, buena hidratación utilizando siempre cosméticoss oil-free o no comedogénicos. Hay que utilizar protectores solares y maquillajes de las mismas características que deberían ser aconsejados por el dermatólogo.

El acné se puede eliminar definitivamente pero no hay un tiempo concreto, cada caso es diferente. Quizá lo más difícil de eliminar son las cicatrices que dejan los granos, pero pueden mejorarse notablemente con diversas técnicas como peelings, microdermoabrasiones, láseres fraccionados o láser Co2 ultrapulsados.

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